Lista en 15 minutos
Del congelador al horno. Sin descongelar, sin esperar. Pizza perfecta en menos de 15 minutos.
En Click & Pizza creemos que disfrutar una excelente pizza no debería depender del tiempo que tengas. Por eso elaboramos pizzas artesanales con ingredientes cuidadosamente seleccionados, las congelamos en su punto justo de frescura y las presentamos en un empaque diseñado para conservar intacto su sabor, textura y calidad.
No encontrás estas recetas en supermercados. Ingredientes seleccionados y combinaciones únicas.
Diseñado para tu freezer hogareño. Incluye instructivos de cocción para un resultado perfecto.
Te conocemos, sabemos qué te gusta y te ofrecemos justo lo que necesitás, sin vueltas.
No somos una pizza congelada común. Usamos técnicas artesanales y los mejores ingredientes para que cada bocado sea una experiencia italiana auténtica.
Del congelador al horno. Sin descongelar, sin esperar. Pizza perfecta en menos de 15 minutos.
Mozzarella fresca, tomates naturales, fiambres de calidad e ingredientes 100% naturales.
Tecnología IQF que preserva sabor, textura y nutrientes como si recién saliera del horno.
Cadena de frío garantizada hasta tu puerta. Embalaje ecológico y sostenible.
Libre de conservantes artificiales, colorantes y aditivos. Solo ingredientes reales.
Calidad de restaurante italiano a precio justo. Suscripciones con beneficios exclusivos.
No son pizzas al azar. Elegimos 12 variedades en 5 líneas que comparten ingredientes y soportan estar congeladas 3+ meses sin perder calidad.
El frío detiene el crecimiento de bacterias y hongos. Conserva el sabor, la textura y los ingredientes durante más tiempo.
Una pizza congelada correctamente puede mantenerse en buen estado entre 2 y 3 meses, e incluso más si está bien envasada.
Podés producir en cantidad cuando tenés tiempo y vender después. Evitás tirar mercadería por vencimiento rápido.
Ya tenés stock listo para hornear. El cliente recibe una pizza recién hecha en pocos minutos.
Permite controlar mejor el inventario. Facilita tener varios sabores disponibles sin preparar todo en el momento.
El cliente puede guardar la pizza en su freezer y hornearla cuando quiera. Solución ideal para cenas rápidas o imprevistos.
Las pizzas se arman con pocas familias de insumos. Menos stock, más fresco, menos desperdicio.
Cada variedad fue testeada para aguantar 3+ meses en freezer sin perder calidad.
Sellado individual con instructivo. Vida útil extendida sin perder textura ni sabor.
Cómo se reparten los insumos entre las 12 variedades
Congelar productos de panadería (panes, pizzas, masas, empanadas, etc.) es, posiblemente, la mejor forma de conservar la calidad artesanal en casa. Cuando hablamos de productos elaborados con harina, el proceso de "envejecimiento" ocurre muy rápido debido a un fenómeno químico llamado retrogradación del almidón.
A temperatura ambiente, los almidones del pan o la masa cocida se reorganizan y se cristalizan, lo que hace que el producto se ponga duro y seco. El frío intenso del congelador detiene este proceso casi por completo. Cuando descongelás correctamente, el almidón vuelve a su estado original, devolviéndole la textura tierna.
Si congelás una pizza o un pan apenas se enfría tras salir del horno, estás "atrapando" la humedad interna en su punto óptimo. Al recalentarlo, esa humedad se redistribuye, dando la sensación de que el producto fue horneado hace pocos minutos.
La mayoría de los panes industriales usan conservantes para que no les salga moho en la despensa. Al congelar tus masas o panes, no necesitás conservantes. Es la forma más natural y saludable de mantener tus alimentos sin que se llenen de hongos o bacterias.
Las masas de harina son muy agradecidas con el frío. Podés congelar masas crudas (bolas de masa para pizza o galletas), masas pre-cocidas (el secreto de las pizzas de alta calidad: horneas la masa un 70-80%, la congelás, y cuando querés comerla, solo la terminás de hornear con los ingredientes encima), y mucho más.
| Producto | Mejor técnica |
|---|---|
| Pan en hogaza | Cortar en rodajas antes de congelar. |
| Pizza (pre-pizza) | Pre-cocinarla, dejar enfriar, envolver en film y luego en bolsa. |
| Masas crudas | Separar por porciones individuales para no tener que descongelar todo el bloque. |
| Empanadas | Congelar crudas (sin hornear). Al sacarlas, van directo al horno caliente. |
El error más común es descongelar a temperatura ambiente, lo que suele hacer que el pan o la pizza queden gomosos o húmedos. La clave es el choque de calor:
Masas pre-cocidas: horneá la masa un 70-80% (sin dorar del todo), congelala, y cuando quieras comerla, solo terminala de hornear con los ingredientes encima. Queda impecable.
Conservar las pizzas en el freezer no es una limitación: es la estrategia que garantiza calidad y hace la diferencia con el cliente.
El frío detiene el crecimiento de bacterias y hongos. Conserva el sabor, la textura y los ingredientes durante más tiempo.
Una pizza congelada correctamente puede mantenerse en buen estado entre 2 y 3 meses, e incluso más si está bien envasada.
Podés producir en cantidad cuando tenés tiempo y vender después. Evitás tirar mercadería por vencimiento rápido.
Ya tenés stock listo para hornear. El cliente recibe una pizza recién hecha en pocos minutos.
Permite controlar mejor el inventario. Facilita tener varios sabores disponibles sin preparar todo en el momento.
El cliente puede guardar la pizza en su freezer y hornearla cuando quiera. Solución ideal para cenas rápidas o imprevistos.